¿Qué necesita una playa para ser perfecta, además de unas aguas cristalinas y una fina arena como pensaría cualquier usuario?
Los auditores de la Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR) recorren el litoral controlando que los arenales cumplen sus exigentes requisitos de calidad, gestión medioambiental y accesibilidad.
Los aspectos evaluados para ser una “playa perfecta” son:
1.- Servicio de limpieza: Vaciado periódico de papeleras y correcta gestión de los residuos, rastrillado de arena, retirada de algas u objetos arrastrados por el mar.
2.- Instalación autorizada de alquiler de sombrillas, hamacas y patines.
3.- Dotación de aseos públicos, duchas y lavapiés, con limpieza y desinfección frecuente y vertidos conectados al alcantarillado o transportado a una estación depuradora.
4.- Atención a personas con limitaciones, poniendo a su disposición sillas anfibias con asistencia profesional.
5.- Chiringuitos: deben contar con autorización administrativa y cumplir la normativa en materia de higiene y seguridad alimentaria. Asimismo, deben segregar los residuos que generan y no realizar ningún tipo de vertido a la arena.
6.- Calidad de las aguas: realización periódica de análisis del agua para confirmar su aptitud para el baño.
De los 49 ayuntamientos abalizados por AENOR en España, Santa Pola (Costa Blanca) es, con 26 banderas, el segundo municipio con más distintivos, incluyendo calidad, medio ambiente y accesibilidad.


