En la popularmente conocida como “Plaza del Puente” del Casco Antiguo de Alicante (actualmente Plaza Arquitecto Miguel López), que debe su nombre al acueducto que allí existía para transportar las aguas de lluvia procedentes del Monte Benacantil, se encuentran los “Pozos de Garrigós”.
Era en estos habitáculos de grandes dimensiones, ahora visitables, donde se recogían y almacenaban las aguas para paliar los efectos de las prolongadas sequías que padecía la ciudad. Asimismo, permitían frenar las avenidas de agua que, en época de lluvias torrenciales, inundaban las viviendas.
En su concepción actual datan de 1863 aunque el primer registro de su existencia podría situarse en tiempos de dominación musulmana.
Los “Pozos de Garrigós”, a los que se puede acceder a pie desde el Ayuntamiento siguiendo el trayecto que discurre por la calle San Agustín, Plaza de Quijano y, finalmente, calle de Toledo, constan de tres aljibes excavados en la roca con una capacidad de 141.000, 275.000 y 425.000 decímetros cúbicos, respectivamente.
Desde 2009, el recinto de los “Pozos de Garrigós” acoge el llamado “Museo del Agua de Alicante”.


